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Recibo de una urgencia eléctrica: qué debe llevar y cómo hacerlo bien

Por Equipo FIXARR··8 min de lectura

Una urgencia eléctrica se cobra con papeles claros

Son las once de la noche, al cliente le salta el diferencial cada vez que enciende el horno y tú llegas, lo arreglas y te vas. Al día siguiente te llama: no entiende el recargo, no sabe qué se cambió y su seguro le pide «el informe del técnico». Casi todas las discusiones de una urgencia eléctrica se evitan con un recibo bien hecho.

Esta guía te cuenta qué tiene que llevar, en qué se diferencia de la factura y qué errores acaban en reclamación.

Recibo, parte y factura no son lo mismo

Se mezclan mucho, pero son tres cosas distintas:

  • Parte de trabajo: cuenta lo que pasó. Hora de llegada, avería, lo que hiciste, el material y la firma del cliente. Es el documento que te protege a ti.
  • Recibo: demuestra que el cliente ha pagado. Sirve de justificante de cobro, pero no sustituye a la factura.
  • Factura: el documento fiscal. Si eres autónomo o empresa, tienes que expedirla (lo marca el Reglamento de facturación, el Real Decreto 1619/2012).

Con un particular suele bastar una factura simplificada (lo que antes se llamaba «ticket»): con carácter general, hasta 400 € con IVA incluido, y hasta 3.000 € en los casos que recoge el reglamento, entre ellos los servicios prestados en el domicilio del consumidor. Si el cliente es una empresa o un autónomo y te pide factura completa, tienes que dársela. Para tu caso concreto, pregunta a tu gestoría.

En la práctica, muchos electricistas hacen un solo documento que es parte y justificante de pago a la vez, y después emiten la factura. Lo importante es que lo que firma el cliente y lo que se factura cuadren al céntimo.

Qué datos debe llevar el recibo de una urgencia

  1. Tus datos: nombre o razón social, NIF, dirección y teléfono. Si estás habilitado como empresa instaladora, pon tu número: da confianza.
  2. El cliente y la dirección del servicio.
  3. Fecha y tres horas: cuándo te avisó, cuándo llegaste y cuándo te fuiste. En una urgencia, la hora es lo que justifica el recargo.
  4. La avería, con palabras que el cliente entienda. Mejor «saltaba el diferencial al encender el horno: la resistencia estaba derivada» que «derivación a tierra».
  5. Lo que hiciste, paso a paso.
  6. El material, con cantidades e importes.
  7. Desplazamiento, mano de obra y recargo por separado. Si cobras recargo por urgencia, noche o festivo, que se vea como una línea propia.
  8. IVA y total.
  9. Cómo pagó y si está pagado.
  10. La garantía que das y desde cuándo cuenta.
  11. La firma del cliente dando su conformidad y, si puede ser, fotos del antes y el después.

La parte delicada: el desplazamiento y el recargo

La mayoría de las reclamaciones de una urgencia no son por el trabajo: son por un precio que el cliente descubre al final. La normativa de consumo exige que el cliente conozca el precio antes de contratar, y además es lo que te ahorra discusiones.

Antes de salir, díselo por escrito (un WhatsApp vale). Por ejemplo:

«Salida de urgencia: X €, con la primera media hora incluida. Cada media hora más: Y €. El material va aparte. ¿Te confirmo que voy?»

Si al llegar ves que la reparación es grande, para y da un presupuesto antes de seguir. Si además se trata de reparar un electrodoméstico, el Real Decreto 58/1988 obliga a ofrecer un presupuesto previo por escrito, salvo que el cliente renuncie a él también por escrito.

La garantía, por escrito

Pon en el recibo qué garantía das y desde cuándo cuenta. Para las reparaciones de aparatos de uso doméstico, el Real Decreto 58/1988 fija un mínimo de tres meses. En el resto de trabajos, lo que no está escrito es lo que luego se discute.

Firma y fotos: tu seguro ante una reclamación

Una urgencia se hace deprisa y con el cliente nervioso. Por eso, lo que dejas por escrito tiene que valer al día siguiente:

  • Foto del cuadro antes y después, y de la pieza que falló.
  • Firma del cliente en el momento, con la fecha y la hora.
  • La causa, explicada. Muchas averías eléctricas acaban en el seguro del hogar: escribe el parte pensando en que lo va a leer un perito. Si fue una sobretensión, que se diga.

Cobra antes de irte

Una urgencia que se cobra «ya te haré una transferencia» es una urgencia que a veces no se cobra. Hoy no hace falta datáfono:

Los errores que acaban en reclamación

  • Recibo a mano, sin desglose: «Reparación: 180 €».
  • No apuntar la hora de llegada, que es lo que justifica el recargo.
  • Cobrar en efectivo sin dejar justificante.
  • Usar el recibo como si fuera la factura.
  • Un recargo de urgencia que el cliente no sabía que existía.

Cómo se hace con FIXARR

Con FIXARR el técnico hace el parte desde el móvil: avería, trabajos, material, fotos y la firma del cliente en la pantalla (firma digital). El parte se queda guardado con su fecha y su hora, cobra en el momento con tarjeta o con enlace, y el parte queda marcado como cobrado.

FIXARR no emite facturas: la factura la hace JustBilling, el programa de facturación conectado, que ya cumple VeriFactu. VeriFactu será obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para las sociedades y desde el 1 de julio de 2027 para los autónomos (facturación VeriFactu).

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