Gestión del negocio

Garantía de reparaciones: qué dice la ley

Por Equipo FIXARR··8 min de lectura

Arreglas una lavadora, cobras y te vas. Tres semanas después el cliente vuelve a llamar: la misma avería, o el mismo aparato que falla de otra cosa. Aquí empieza el lío. ¿Tienes que volver gratis? ¿Cobras el desplazamiento? ¿Cubre las piezas? La respuesta no es opinable: la marca la ley. Y si trabajas en el servicio de asistencia técnica en España, conocerla te ahorra discusiones, malas reseñas y reclamaciones que pierdes por no tener un papel.

Vamos a lo concreto: qué garantía mínima tiene tu reparación, qué cubre, desde cuándo cuenta y cómo dejarlo todo documentado para cubrirte.

La garantía mínima de una reparación: tres meses (RD 58/1988)

Cuando reparas un aparato de uso doméstico (electrodomésticos, calderas, aire acondicionado, pequeño aparato del hogar), tu trabajo lleva garantía obligatoria por ley. La norma es el Real Decreto 58/1988, sobre protección de los derechos del consumidor en el servicio de reparación de aparatos de uso doméstico.

El plazo mínimo es de tres meses. No es negociable a la baja: puedes ofrecer más, nunca menos. Y ojo, porque algunas comunidades autónomas amplían ese mínimo. Por ejemplo, en Cantabria son cuatro meses y en Cataluña seis. Si trabajas en una de ellas, confirma el plazo local con tu gestoría o con la oficina de consumo de tu comunidad, porque la norma autonómica manda sobre la estatal en esto.

Importante: esos tres meses son para la reparación fuera de la garantía del producto. Si el aparato todavía estaba en garantía del fabricante y lo reparas por ese concepto, el plazo de garantía de esa reparación sube a seis meses. Son dos escenarios distintos y conviene tenerlos claros antes de cobrar.

Qué cubre exactamente la garantía de la reparación

Aquí es donde mucha gente se equivoca y acaba pagando de su bolsillo o, peor, perdiendo al cliente. La garantía del RD 58/1988 es total respecto a la reparación realizada. Eso significa que, si la avería reaparece dentro del plazo, cubre:

  • La mano de obra de volver a intervenir.
  • El desplazamiento del técnico al domicilio.
  • Las piezas y el material que haya que volver a poner.
  • Los impuestos que afecten a esa nueva operación.

Todo, sin cobrar nada al cliente. Por eso es tan importante delimitar bien qué reparaste. La garantía cubre la avería que tú arreglaste, no cualquier cosa que le pase al aparato después.

Ejemplo: arreglas la bomba de desagüe de un lavavajillas. A las dos semanas falla la bomba otra vez por lo mismo: garantía, vuelves gratis. Pero si a las dos semanas lo que falla es la resistencia, eso es una avería distinta y nueva, y la facturas aparte. La frontera entre "lo mismo" y "algo nuevo" es justo donde se ganan o se pierden las discusiones. Y se gana con papeles, no con memoria.

Desde cuándo cuenta el plazo

El plazo empieza a contar desde la fecha de entrega del aparato reparado. Si fue una reparación en taller, desde el día que el cliente recoge el aparato. Si fue a domicilio, desde el día que terminaste la intervención en su casa.

Por eso el parte de trabajo con fecha no es burocracia: es el documento que fija el día 1 de tu garantía. Sin fecha clara, cualquier reclamación se convierte en tu palabra contra la del cliente. Y en consumo, la carga de la prueba suele caer del lado del profesional.

Garantía de la reparación vs. garantía legal del producto: no son lo mismo

Esta confusión es constante y conviene que la tengas cristalina, porque te la van a discutir en la puerta.

Garantía de la reparaciónGarantía legal del producto
NormaRD 58/1988TRLGDCU (texto refundido de la ley de consumidores)
Quién respondeTú, el reparadorEl vendedor del aparato
Qué cubreEl trabajo que hicisteQue el producto sea conforme a lo vendido
Plazo3 meses (6 si era en garantía)3 años para compras desde 1-ene-2022
Desde cuándoEntrega de la reparaciónEntrega del producto comprado

La garantía legal del producto la regula el TRLGDCU y, para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, es de tres años (antes eran dos). Pero esa garantía es del vendedor que le vendió el aparato al cliente, no tuya. Tú no respondes de que la lavadora fuera buena: respondes de que tu arreglo esté bien hecho.

¿Por qué importa? Porque cuando un cliente te dice "es que esto tiene garantía de tres años", a menudo está mezclando las dos cosas. Tu garantía como reparador es la del RD 58/1988. La de los tres años es la que tiene con la tienda o el fabricante, no contigo. Saber explicarlo con calma y, mejor aún, tenerlo por escrito en tu parte, te quita de encima la mitad de los conflictos.

Un apunte útil para asesorar bien al cliente: para los bienes duraderos existe además la obligación de que el fabricante mantenga piezas de repuesto y servicio técnico durante diez años desde que el producto deja de fabricarse. No es tu responsabilidad, pero saberlo te hace ver más profesional y ayuda al cliente a decidir si compensa reparar o cambiar.

Cómo documentar la reparación para cubrirte de verdad

La ley te da la garantía, pero a quién va a creer consumo si no hay papeles. La diferencia entre ganar y perder una reclamación casi siempre es la documentación. Esto es lo mínimo que deberías dejar registrado en cada intervención:

  • Presupuesto previo por escrito. El RD 58/1988 obliga a entregarlo salvo renuncia expresa del cliente. Es tu primer escudo y, además, evita el clásico "no sabía que iba a costar tanto". Tienes una guía completa en como hacer un presupuesto previo por escrito.
  • Parte de trabajo con fecha y detalle. Qué avería tenía, qué hiciste, qué piezas pusiste. Ese detalle es lo que delimita qué cubre tu garantía y qué no.
  • Fotos del antes y el después. Una foto de la pieza rota y otra de la nueva instalada valen más que mil explicaciones cuando el cliente vuelve diciendo que "no le tocaste nada".
  • Firma del cliente conforme. La firma cierra el círculo: reconoce que la intervención se hizo y cuándo.
  • Factura. Obligatoria, y además es el respaldo fiscal de toda la operación.

Hacer esto a mano, en una libreta o en fotos sueltas en el móvil, funciona el primer mes. Cuando tienes diez avisos a la semana, se pierde. Por eso vale la pena tener un sistema que te guarde el parte, las fotos firmadas y la trazabilidad de cada aviso en un mismo sitio. Eso es justo lo que hace FIXARR: cada ticket lleva su parte, sus fotos y su firma asociados, y los recuperas en segundos si hay reclamación. Puedes ver todo lo que entra en cada intervención en funcionalidades.

Errores típicos que te cuestan dinero

  • No dar presupuesto por escrito. Sin él, cualquier discusión de precio la pierdes y además incumples el RD 58/1988.
  • No dejar claro qué reparaste. Si no está delimitado, el cliente intentará colarte averías nuevas dentro de la garantía.
  • No anotar la fecha de entrega. Sin fecha, no sabes cuándo vence tu garantía ni puedes demostrarlo.
  • Confundir tu garantía con la del producto. Acabas asumiendo responsabilidades que son del vendedor.
  • Fiarte de la memoria. A los dos meses no te acuerdas de qué pieza pusiste. Tu parte sí.

Si estás montando o haciendo crecer tu negocio, dominar estas reglas es parte de operar como una empresa seria desde el principio. Tienes más contexto sobre cómo organizar todo esto en la guía de como montar un servicio tecnico en Espana y, si quieres llevar el papeleo sin morir en el intento, en el software para el servicio de asistencia tecnica para autonomos.

Resumen rápido

  • Tu reparación lleva garantía mínima de 3 meses por el RD 58/1988 (6 si el aparato estaba en garantía del fabricante).
  • Cubre mano de obra, desplazamiento, piezas e impuestos de volver a arreglar la misma avería.
  • El plazo cuenta desde la entrega de la reparación.
  • La garantía de tu trabajo no es la garantía de 3 años del producto: esa es del vendedor.
  • Algunas comunidades amplían el mínimo: confirma tu plazo local con la gestoría o con consumo.
  • Documenta siempre: presupuesto, parte, fotos, firma y factura.

Una última cosa: la normativa cambia y hay matices autonómicos. Esta guía te orienta, pero para tu caso concreto confirma el plazo y los requisitos con tu gestoría o con la oficina de consumo de tu comunidad. No es asesoramiento legal, es lo que necesitas saber de técnico a técnico.

Si quieres dejar de pelearte con la libreta y tener cada parte, foto y firma listos para cualquier reclamación, prueba FIXARR. Pide una demo o echa un ojo al software para el servicio de asistencia tecnica para autonomos y empieza a cubrirte como una empresa desde el primer aviso.

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